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Tu nacimiento


"Quiero recordar cada instante, antes de que la lluvia del tiempo diluya  mi memoria y desdibuje la vida que compartimos"


La fecha prevista para tu nacimiento era el 3 de Septiembre de 1989 aunque decidiste hacerte esperar 3 días más y te presentaste el 6. Virgo, guerrera e independiente, como habíamos soñado.

Los veranos en Barcelona eran insufribles, y aquél verano yo pesaba 21 Kg. de más, tenías las piernas y los pies hinchados, y no era capaz de levantarte de la cama sin ayuda.

La gine no me dió permiso para ir de vacaciones lejos de casa por lo que, a principios de Agosto, decidimos ir hasta Peñíscola a pasar unos días.
Que caprichosa es la vida. Sólo hemos estado en Peñiscola dos veces;  antes de tu nacimiento y el último verano antes de tu muerte.


Los tíos Carlos y Ana, vinieron desde Ponferrada a pasar esos días con nosotros y nos traían a tu primo Óscar para que lo conociéramos. Tenía apenas 4 meses y estaba precioso.

Fue en aquellos días cuando nos sucedió esa historia que tantas veces hemos recordado en nuestras sobremesas. La noche en la que salimos a pescar y en la que papá se resbaló y cayó al mar. El susto que todos nos dimos. Yo, tan embarazadísima y con un niño de la mano, pidiendo auxilio en mitad del paseo del puerto a media noche sin que pasara un solo coche. Como papá consiguió subir por las rocas con algunos rasguños sin importancia y la caña hecha trizas, y como David, entre nervioso y enfadado, se abalanzó sobre él y le decía gritando: "Ya te lo decía mamá que te ibas a resbalar, ya te lo decía mamá"...


Ya en Barcelona, y tras innumerables paseos para tratar de acelerar tu nacimiento, pasada la fecha prevista, me puse de parto.
Naciste a las 8:45 en la habitación 308 de la Clínica Stra. Sra. del Remei. En el paritorio todas, a excepción de papá que se encargó de cortar el cordón umbilical, éramos mujeres.
El parto fue precioso y tranquilo. La abuela Carmeli nos esperaba en la habitación.
Pesaste 3,740 Kg. y mediste 52 cm. Una niñaza preciosa. Tenías el pelo negro y eras mucho más grande que el resto de bebés de la nurseria.

María (primera fotografía )


Tal y como habíamos acordado  papá eligió tu nombre María, como su madre.
Por la tarde tu hermano David vino a conocerte. Estaba entre nervioso y alucinado. "Mamá que bonita es..¿la puedo tocar?" Noté en su mirada cierto temor a perder su sitio, aquel que había disfrutado como único durante casi 5 años, pero te miraba con curiosidad y emoción y no paraba de darte besos y tocarte la carita.

Ahora que recuerdo ese instante no puedo dejar de pensar en el pararelismo de ciertos momentos y en que tu hermano David, se despidió de ti junto de la misma manera en la que te dio la bienvenida al mundo, tocándote la cara y besándote con el mismo amor pero ahora con el desgarrador dolor de volver al principio, a ser único.

Juntos los cuatro, en aquella habitación, supe que Los López estábamos completos y di gracias a la vida por el regalo que nos estaba ofreciendo.

Comentarios

  1. Qué foto más tierna, me ha hecho llorar.
    Y qué duro es perder a tu única hermana, es un vacío sin fondo ni tope.
    Yo acabo de perder a mi padre y a mi hermano y no sé cómo seguir viva.
    Cuando mi hermano, mi alma gemela, vivía, escribí durante 11 años un blog vivo y hedonista. Ahora lo he abandonado para crear uno dedicado a mi hermano sin saber si voy a tener fuerzas.
    Te deseo todo el empuje del mundo y mando besos al cielo para tu maravillosa María.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Raquel. Me uno a tu dolor y te brindo mi hombro y mi cariño para compartir el amor que sentimos por nuestros seres queridos. Sólo en el amor encontraremos la fuerza que necesitamos. Me encantaría conocer a tu hermano a través de tus recuerdos. Un abrazo infinito.

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